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lunes, 16 de octubre de 2017

RESEÑA RETIRO: ESCUELA DE ORACIÓN: Iniciación a la oración "A la búsqueda de Dios"


RESEÑA CURSO DE INICIACIÓN A LA ORACIÓN: " A la búsqueda de Dios "
Este fin de semana la Fraternidad Velad y Orad ha impartido un curso de iniciación a la oración cristiana en la Casa de Espiritualidad Santa María de las Mogarizas (Chiclana). Veintidós personas hemos podido disfrutar y gozar de la experiencia de Dios.
La adoración del Santísimo, la contemplación de la naturaleza que nos habla de Dios, la oración litúrgica, la oración comunitaria, la meditación personal y el aprendizaje de diversos métodos de oración para orar con la Palabra de Dios y con la vida han llenado este tiempo para estar a solas con Dios y para tomar conciencia que la oración nos compromete con la vida y con los hermanos. Doy gracias a Dios y a la Santísima Virgen porque una vez más hemos visto como la vida de oración renueva nuestra fe, levanta nuestra esperanza y nos hace crecer en el amor.
(Pbro. Lázaro Albar)

domingo, 8 de octubre de 2017

ORACION: ¡QUIERO SER TU AMIGO, MI SEÑOR!



¡QUIERO SER TU AMIGO, MI SEÑOR!

Quiero trabajar en tu viña, mi Señor,
mi amigo tenía una viña
y yo quiero hacer una canto a su viña....

¡Oh, Dios mío!
Escogiste un pueblo,
lo liberaste de la esclavitud,
lo acompañaste por el desierto
entre fidelidades e infidelidades,
tú siempre fuiste su Amigo,
le diste una tierra que manaba leche y miel,
tierra abundante en ricos frutos,
racimos de uvas gigantes.

Un pueblo que no valoró tu amor,
que no te fue fiel,
que no escuchaba tu voz,
ni la de los profetas ni la de tu propio Hijo,
un pueblo que en castigo por su infidelidad
padeció el destierro,
y allí ya sin sacerdote, sin templo, sin identidad,
pagó en castigo su infidelidad.

Dios ama a su pueblo,
lo quiere como un Amigo de verdad,
pero un auténtico Amigo corrige,
exhorta, libera, castiga, salva,
como un padre cuida de sus hijos.

Pero el pueblo no daba su fruto,
iba tras sus propios intereses,
viene el Hijo Amado del Dueño de la Viña
y lo azotan, lo escupen, lo desprecian,
no acogen la inmensidad de su amor,
al contrario, es odiado y crucificado.

El Hijo Amado solo sabía amar,
pero quien de verdad ama, sufre,
porque el verdadero amor va unido al dolor,
ya el verdadero amor es crucificado.

¿Has aprendido a amar al estilo de Jesús?
Aprende a abrazar la cruz de cada día,
aprende a perdonar a los que te crucifican,
aprende a amar a Dios amando a los hermanos,
ama sin comprender, ama sin entender,
porque en el amor está el secreto de la vida.

Donde hay amor, hay vida,
el amor es la savia que conecta
la Santísima Trinidad con los discípulos de Jesús,
savia espiritual que nos hace amigos para dar fruto,
son los frutos de la vida en el Espíritu.

Ya no os llamo siervos, os llamo amigos,
¿quieres ser amigo de Cristo, nuestro Señor?
Vive en comunión con Él,
vive una vida sacramental,
y hazte amigo de los pobres, de los enfermos,
de los inmigrantes, de los que sufren,
y tiéndeles una mano, levanta al que está caído,
contagia la esperanza de la salvación.

Quiero ser tu amigo, Señor,
quiero trabajar en tu viña,
con la oración y la vida,
con los dones que me has dado,
trabajando cada día hasta llegar al cansancio,
para descansar en Ti, que alivias el corazón.

Me has dado una viña,
un trozo de tu viña para que prepare la tierra,
para que la cultive,
y tú Cristo eres la vid y yo el sarmiento,
sin ti nada puedo hacer,
sin ti no hay fruto,
pero contigo el fruto es abundante,
y tú me podas con el dolor de las contrariedades de la vida
para que dé más fruto, para que crezca en santidad,
para hacer tu Iglesia más santa, más humana y más divina.

Sí, mi Señor, quiero ser tu amigo,
quiero cantar a tu Viña,
hacer un canto a la belleza de tu Iglesia,
a su misterio de comunión para la misión,
quiero amar a fondo perdido,
amar por amor, sin esperar nada,
para que la uva sea abundante,
pisarla con mis pies gastados de ir de aquí para allá,
anunciando el Evangelio,
sembrando semillas del Reino.

Quiero hacerme vino de tu Sangre,
que consagrada se da a beber para el perdón de los pecados,
para la vida eterna,
quiero que por mis venas corra la sangre de tu amor,
sangre noble porque eres mi rey
y solo quiero que tú reines en mí,
en el día y en la noche.

Quiero ser tu amigo que hace un canto a tu Viña,
quiero ser tu amigo que quiere morir en tus brazos
para que me lleves a la Tierra Prometida,
al Paraíso, a la Eternidad de la Gloria,
donde la Viña da frutos eternos de amor,
adoración, contemplación, alabanza,
con los ángeles, los mártires y los santos del cielo.

Sí, mi Señor,
quiero ser tu amigo que cante un canto de amor a tu Viña,
quiero ser tu amigo y para ello te ofrezco mi vida. Amén.
 
Pbro. Lázaro Albar Marín


miércoles, 4 de octubre de 2017

ORACIÓN : ¡OH SANTA TRINIDAD!


¡OH, SANTA TRINIDAD!
Silencio, la noche calla,
el murmullo del agua que corre
es sonido que despierta mi ser, ...
agua del Espíritu que brota del manantial de Dios,
¡oh, Santa Trinidad!
Agua del Espíritu y fuego de amor,
brasas incandescentes del amor más puro
que encienden mi corazón,
en el agua de Dios el fuego divino,
en mi más pobre humanidad
la Santa Divinidad viene a habitarme,
misterio de inhabitación,
¡oh, Santa Trinidad!
La belleza de Dios siempre sorprendente,
delicadeza y ternura de la limpieza de corazón
que desea ansiosamente alcanzar ver a Dios,
que su rostro escondido se revele,
más allá de las cumbres del amor,
¡oh Santa Trinidad!
Aunque los cielos de mi alma se oscurecieran,
tras la penumbra de mi miseria espiritual está la más bella luz,
el Sol que ilumina la tierra y el universo,
y los ángeles custodios que me protegen me llevan
a la luz resplandeciente del más puro amor,
¡oh, Santa Trinidad!
Dejar en la tierra desconocida de la podredumbre del pecado
todo egoísmo, toda envidia, toda maldición que destruye al ser
y convertirse en peregrino de la tierra prometida de Dios,
de su Reino de paz, justicia, perdón y delicada fraternidad,
quiero pisar tu tierra, ¡oh, Santa Trinidad!
Convierte mi corazón,
transforma mi mente,
purifica mi interior en el Calvario de tu amor,
aunque no comprenda, aunque no entienda,
tan solo me basta saber que estás ahí, ¡oh, Santa Trinidad!
Ya veo la Luz,
ya la Esperanza confía y espera el momento de Dios,
ya puedo ser sembrador de semillas,
la pequeña mostaza que todo lo engrandece,
ya despunta el alba, ya amanece una nueva luz,
ya percibo tu constante abrazo, ¡oh, Santa Trinidad!
¡Cuánta gracia derramada!
¡Cuánta delicadeza de amor!
¡Cuanta belleza de música celestial y de canto de ángeles!
Santidad, solo amor y perdón en la tierra de Dios,
quiero abrazarte por toda la eternidad,
¡oh, Santa Trinidad!
 
(Pbro. Lázaro Albar Marín)

XXV ENCUENTRO DIOCESANO DE ORACIÓN



Os invitamos a este gran acontecimiento. Comenzaremos con la acogida a las 10 h y terminaremos sobre las 6 h de la tarde.
Comenzaremos en el Seminario, iremos a la Iglesia De Santiago a rezar Laudes presididos por nuestro Obispo y animado por el Seminario. Más tarde pasaremos a la Catedral donde algunos podrán confesar para ganar el Jubileo, y a las 12 h. la Eucaristía presidida por D. Rafael.
De allí pasaremos otra vez a la Iglesia De Santiago para tener una hora de oración comunitaria. Se hará comida fraterna en el patio del Seminario y si fuera necesario en el comedor.
 Luego en el salón de actos pondremos una presentación con la historia de los 25 Encuentros , para acabar con testimonios de los distintos Movimientos eclesiales relacionados con la oración y culminará con una oración a María nuestra Madre. Os esperamos.

RETIRO ESCUELA DE ORACIÓN I: Iniciación a la oración. A la búsqueda de Dios.


Para entrar más adentro en el misterio de la oración, para aprender a adorar, a orar con la naturaleza, con la Palabra de Dios y con la vida. No te lo pierdas, en clima de silencio y oración, compartiendo experiencias vividas.

domingo, 24 de septiembre de 2017

ORACION: "Santa Comunidad, ¿Hacia donde caminamos?"

 
 
SANTA COMUNIDAD,
¿HACIA DÓNDE CAMINAMOS?

Todos los ideales, todos los intereses, todas las conveniencias,
quedan desvanecidas ante los sueños de Dios....

Dios nos soñó comunidad santa, creativa, con fuego de amor,
animada por el Espíritu Santo.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
que sufren juntos y se alegran juntos,
siempre en comunión fraterna,
respirando la paz del Reino,
la bienaventuranza de ser constructores de paz
que se sienten verdaderos hijos de Dios,
amados y queridos por Dios y los hermanos.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
para ello no escogió a los perfectos sino a los pecadores
que siempre buscan la conversión,
aquellos que no se sienten convertidos,
aquellos que necesitan avanzar en la fe, la esperanza y la caridad.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
con aquellos que hemos cometido errores
y seguimos cometiéndolos,
pero la sed de santidad nos hace superar los obstáculos,
ser comprensivos porque el verdadero amor todo lo comprende, todo lo perdona, porque el amor tiene la última palabra,
pero al mismo tiempo practicamos la corrección fraterna
con caridad y humildad.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
donde cada uno pone sus cualidades y dones
al servicio de los demás,
donde el único protagonista es Cristo y María,
Madre de Dios y Madre nuestra,
y toda nuestra labor es para servir a la Iglesia
y dar gloria y alabanza a Dios.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
que perdonan y se sienten perdonados en el sacramento del perdón,
confesando con vergüenza los pecados
pero con profundo arrepentimiento,
deseosos de conversión y profunda comunión con Cristo.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
que practican la misericordia,
sensibles a las necesidades de los pobres y de los enfermos,
para tender la mano y levantar a la persona,
para transmitir salud y curar las enfermedades
del alma y del cuerpo,
para ayudar a recuperar la dignidad de hijos de Dios
e integrarlos en la comunidad.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
en proceso de evangelización,
en contacto con la Palabra de Dios,
como fuente de vida espiritual
y aliento de vida para comunicar vida,
para limpiar el corazón y poner la semilla del Reino
allí donde nos encontremos.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
una comunidad que se deja evangelizar,
que se forma a la luz del Evangelio y del Catecismo de la Iglesia,
se hace evangelizadora, se pone en salida,
porque hay muchos que no conocen a Jesucristo
y porque la salvación es para todos los que abren el corazón a Dios.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
comunidad orante, que aprende a orar y enseña a orar,
que penetra el misterio de Dios
y lo toca con el corazón y las manos,
 hermanos de experiencia de Dios que por eso son
testigos del amor más grande,
del amor que necesita nuestro mundo.

Dios nos soñó comunidad de hermanos jóvenes,
siempre jóvenes, ilusionados, de corazones magnánimos,
con grandeza de ánimo, más allá de nuestras edades
irradiando la eterna juventud de la alegría del Evangelio.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
que celebra la fe con la belleza del canto
y la riqueza de la liturgia de la Iglesia,
haciendo del templo espacio para escuchar a Dios en el silencio
y templo de Dios para la oración.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
que sabe compartir el tiempo, los dones y los bienes,
a fin de que los ricos sean más pobres
y los pobres salgan de su pobreza.

Dios nos soñó comunidad de hermanos,
que reflejan el misterio de la Santísima Trinidad,
misterio de intimidad, comunión y amor,
comunidad que bajo el manto de la Virgen
se siente acompañada, guiada y amada
para dar gloria a Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
 
(PBRO Lázaro Albar Marín)

lunes, 10 de julio de 2017

ADELANTO DE RETIROS Y OTRAS ACTIVIDADES DE LA FRATERNIDAD PARA EL PRÓXIMO CURSO 2.017/2.018

ADELANTO DE RETIROS Y OTRAS ACTIVIDADES DE LA FRATERNIDAD PARA EL PRÓXIMO CURSO 2.017/2.018...

29 de Octubre e 2.017:  XXV Encuentro Diocesano en Cádiz (pendiente por confirmar el lugar de celebración)
 
Del 13 al 15 de Octubre de 2.017: Escuela de Oración I en Mogarizas: “A la búsqueda de Dios”(iniciación a la oración)
 
Del 17 al 19 de Noviembre de 2.017: Retiro en Mogarizas: “La Eucaristía fuente de vida”
 
Del 19 al 21 de Enero de 2.018 Escuela de Oración II en  Mogarizas: “Práctica de la Lectio Divina”
 
Poco a poco iremos adelantando más retiros. Buen verano a todos y que Dios los bendiga!

domingo, 9 de julio de 2017

ORACIÓN: TÚ AMOR Y MI AMOR, ABRAZADOS PARA SIEMPRE, CRISTO MÍO





¡Qué misterio más grande,
tu amor y mi amor abrazados!...
Si vives en mí, yo vivo en ti,
si tú tocas mi corazón,
mi corazón queda purificado.
Tu amor es como las olas del mar
que van y vienen constantemente,
penetrando mi corazón,
anidando en mi corazón,
infundiendo tu vida en mi vida.
En el silencio de la noche
llamas a mi puerta para que esté contigo,
para que descienda el cielo sobre mi tierra,
para que mi tierra se eleve a tu cielo.
Como una lluvia tempranera
que empapa mi tierra
para que fructifique con la semilla de tu amor,
así me renuevo en el día a día de cada amanecer,
cuando la luz del alba toca mi corazón
porque tú eres mi luz y mi salvación.
Como la piedra
que cae en las aguas tranquilas del azul del lago
y dibuja las hermosas ondas que se extienden
y se extienden sobre la superficie,
así un toque de tu amor en mi corazón
produce infinitas ondas de amor
que quieren alcanzar a todos
en ese misterio de la evangelización.
¿Por qué, Cristo mío,
unos te aceptan y te acogen
y otros te rechazan muriendo sin conocerte?
¿Por qué, Cristo mío,
unos desean conocerte más y más,
y otros son indiferentes a tanta gracia derramada?
¿Por qué, Cristo mío,
mi deseo es alcanzar el cielo,
escalando las cumbres de tu amor,
y otros su deseo es bajar al infierno del odio, la envidia,
la violencia, la angustia y la desesperación?
Solo tú, Cristo mío, Rey del Universo,
muriendo en la cruz
nos has traído la redención y la salvación,
amor crucificado nadie ha amado como tú,
cuánto tengo que aprender mirándote en el Pan de la Eucaristía
y en todos los pobres y desdichados de la vida
donde has querido hacerte presente en tu amor
hacia los últimos, excluidos y marginados.
Pan del cielo,
que no me faltes tú,
que no deje de comer tan maravilloso alimento
que enciende el corazón en tu amor
para darlo a los demás embelleciendo mi alma.
Cristo mío,
Cristo de los que te acogen
queriendo ser de todos,
queriendo tocar a todos,
queriendo vivir en todos y salvar a todos,
si nos falta la experiencia de tu amor
nos falta la vida y muero,
porque donde falta el amor faltas tú.
Cristo mío,
deja que te abrace,
deja que toque tu cielo,
llévame de tu mano hacia la eternidad,
hacia tu gloria,
desde aquí ya se escuchan los cantos de esperanza,
los coros de los ángeles que te ensalzan,
quiero unirme a ellos en el silencio de la noche,
donde tu amor toca mi corazón hasta transfigurarlo.
Sí, Cristo mío,
tu amor y mi amor abrazados,
en la cruz o en la gloria de tu resurrección,
siempre abrazados, por toda la eternidad. Amén.
(Pbro. Lázaro Albar)

lunes, 5 de junio de 2017

RESEÑA RETIRO: Recibid el Espíritu Santo y viviréis.


En este fin de semana la Fraternidad Velad y Orad ha celebrado el retiro mensual en Las Mogarizas coincidiendo con la Fiesta de Pentecostés con el lema Recibid el Espíritu Santo y viviréis.
 
 
28 personas nos hemos apartado para ahondar en la acción del Espíritu Santo, adorar al Santísimo y unirnos a la Oración de la Iglesia. Meditaciones como La vida en el Espíritu, vida interior; Bajo el soplo del Espíritu; Los dones del Espíritu Santo; La divina inhabitación y los frutos del Espíritu; así como las distintas contemplaciones El agua del Espíritu; El aire nuevo del Espíritu; El fuego del Espíritu; Recibiréis la fuerza de lo alto: Pentecostés, y la Vigilia del sábado ¡Ven, Espíritu Santo! Enciende nuestra lámpara nos han llevado a la experiencia de sentirnos llenos de la presencia del Espíritu Santo, a ver la necesidad de reorientar actitudes o acciones, y a un profundo deseo de Dios y de entrega de nuestra vida.
 
Me quedo con el testimonio de una mujer que me dijo: «Mi marido me ha regalado este retiro por mi cumpleaños y me ha acompañado, pero el mejor regalo es lo que él me ha dicho ”tú sí que me has hecho un gran regalo trayéndome a este retiro, no me lo podía imaginar”». Una vez más doy gracias a Dios por el don recibido y por esta preciosa experiencia.
 


martes, 30 de mayo de 2017

XVI JORNADA DIOCESANA DE ESPIRITUALIDAD: La espiritualidad del laico.

 
 
 
 
 
XVI JORNADA DIOCESANA DE ESPIRITUALIDAD

Como viene siendo habitual, la víspera del domingo de la Santísima Trinidad, día de la Jornada “pro Oránti...bus”, celebra la Iglesia Diocesana la Jornada de Espiritualidad, con el lema “La espiritualidad del laico. Caminar por las calles de la vida junto a Cristo”. Este año tendrá lugar en el Monasterio Jesús, María y José, de Medina Sidonia.
Es un día en que nos unimos a las Monjas de Clausura para orar por la Iglesia y por todo el mundo, tratando de avivar la fe con la fuerza de la oración, para que miembros de los distintos Grupos y Movimientos de Oración, Catequistas y todos los que estamos implicados en la acción pastoral de la Iglesia, recemos para que, unidos por la misma fe y por el mismo Espíritu, sepamos transmitir el mensaje de amor y esperanza que Jesús vino a traer al mundo.
Esperamos vuestra participación y apoyo en un momento en que tanto necesita la Iglesia de nuestras oraciones.

ORACIÓN: "Sólo puedo darte gracias, Cristo Resucitado".



SOLO PUEDO DARTE GRACIAS,
CRISTO RESUCITADO

Belleza sin igual, 
Pastor Hermoso, 
Amor de los amores, 
Amor de todo amor, 
eres tú, Cristo Resucitado.

Señor de los señores, 
Manantial de agua viva, 
Fuente inagotable de amor, 
Maestro de la Paz, 
eres tú, Cristo Resucitado.

Vivo en ti y para ti, 
qué sería de mí sin ti, 
qué sería de mí sin la fe, la esperanza y la caridad, 
moriría en el abismo del sin sentido de mi vida.

Por eso solo puedo darte gracias, Cristo Resucitado, 
porque ya en el seno de mi madre me llamaste, 
me escogiste y me elegiste, 
para ser luz y sal de la tierra, 
transparencia de ti, Buen Pastor.

Solo puedo agradecerte tanto amor derramado en mí, 
por darme tu casa como hogar, 
morada de la Santísima Trinidad en cuyo corazón está María, 
mi Madre y nuestra Madre, 
bajo su manto descanso cada día 
o en sus brazos de Madre al finalidad el día 
porque todo ya está cumplido.

Gracias, Cristo Resucitado, 
porque puedo contemplar tu rostro, 
tu mirada amorosa y misericordiosa, 
tu amor incesante que sostiene mi vida.

Tú, Cristo, eres crucificado en los enfermos, 
en los pobres, en los indigentes, 
en los pecadores, en los marginados y rechazados, 
en los que nadie quiere, en ellos te haces presente 
y quieres resucitarlos a través de mi configuración contigo, 
a través de mis manos que se extienden hacia las suyas 
para ser levantados, dignificados, amados.

Tú, Cristo Resucitado, eres mi vida, 
sin ti qué podría hacer, 
sin ti me muero sin alma, sin tierra, sin hogar, 
contigo toco el cielo y puedo abrazarte y dejarme abrazar 
porque eres mi Redentor y Salvador, el todo de mi vida. Amén.
(Pbro Lázaro Albar)

domingo, 21 de mayo de 2017

ORACIÓN: "Tu amor me sorprende, Dios mío"

 

 TU AMOR ME SORPRENDE,
DIOS MÍO

Señor, tú eres amor,
tu amor es un baño de misericordia para la humanidad,
cuando el cielo de nuestra vida se oscurece
tu amor es una estrella luminosa en nuestra noche,
cuánto amor hay en nuestro dolor,
cuánta vida en nuestra muerte.

Al contemplar la fuerza de tu amor,
veo mi debilidad, mi barro entre tus manos
y cómo el soplo de tu Espíritu me fortalece,
unido a ti valgo lo que amo,
solo el amor tiene palabra de vida,
solo el amor construye la ciudad de Dios,
solo el amor toca el cielo
y hace de nuestra tierra un trozo de cielo.

Cristo en mí, ama con mi corazón,
los sentimientos y emociones en gestos sencillos de generosidad,
bondad, ternura, humildad,
del que todo lo da porque el amor
es servicio y entrega a los más pobres,
a los que sufren, al enfermo y al pecador,
al ciego que no ve porque todavía no se ha encontrado contigo,
mi Señor, médico de nuestras almas.

Cuando el mundo se aleja de ti,
cuando tus sacramentos no son valorados,
cuando la gracia se pierde,
nuestra casa está en ruinas,
solo tú puedes abrazarnos y levantarnos,
hacernos Iglesia, hogar de santidad, templo de Dios,
y recuperar la belleza de quién vive en intimidad contigo,
en comunión porque tú te das como alimento
para ser comido y así quién te come vivirá por ti.

¡Cuánta belleza!
¡Qué ilusión soñar tu sueño,
ser lo que tú quieres que yo sea,
en fidelidad y perseverancia a tu proyecto,
en intimidad contigo en mi noche
porque sé que siempre estás ahí,
dentro de mí habitándome,
aunque los demás no comprendan ni vivan
lo que yo vivo en tu misterio de amor que me sobrepasa.

¡Gracias, mi Señor,
porque puedo contar contigo por toda la eternidad!
 
(Pbro. Lázaro Albar)

miércoles, 26 de abril de 2017

ORACIÓN: Caigo de rodillas ante Ti, Cristo Resucitado.




CAIGO DE RODILLAS ANTE TI,
CRISTO RESUCITADO

En el silencio de la noche sales a mi encuentro, 
yo te esperaba como cada día en mi soledad habitada, 
al son de trompetas te cantan los ángeles 
¡Aleluyas de resurrección!, 
mientras que yo aquí espero me lleguen las notas de tu amor, 
soy mendigo que llama cada día a las puertas del cielo y allí me esperas, 
en ese cielo que hay dentro de mí y fuera de mí, 
más allá de todo porque estás tras todo.

Corazón encendido, alegría celestial, 
la tierra se hace cielo, mi amor y tu amor se encuentran, 
Cristo Resucitado, vienes con tu soplo divino, 
cascadas de misericordia de agua clara y transparente 
exuberancia de tu amor vienes a bañarnos 
en el Lago de tu Divina Misericordia.

Y tú, Buen Pastor, llévame entre tus brazos 
para que yo pueda llevar a los demás 
a tus divinas fuentes de la aguas más vivas, 
claras y transparentes, 
y dame de beber en tus benditas manos 
lo que nadie puede darme.

Ya no soy porque eres tú, la vida de mi vida, 
eres mi Señor el icono del Padre, 
yo quiero ser tuyo, icono de tu rostro, a imagen y semejanza, 
en el amor y solo amor, 
entre las manos del Padre como barro modelable 
en las aguas bautismales que se renuevan cada día 
en las manos de Cristo y del Espíritu Santo, manos de Dios.

Oro de tu luz,  sol de tu rostro, 
llama de amor viva, siempre ardiente, 
iluminando y dando calor humano y divino, 
hazme de Dios, santo de corazón en tu tierra, 
humildad, silencio, caridad.

Y así mirándote y amándote, 
porque me miras amándome desde tu presencia eucarística, 
Santísimo Sacramento del altar, 
desde los pobres que sufren y que tantas veces caminan sin aliento, 
desde el enfermo dolorido en su monótona soledad, 
desde la comunidad que se reúne para celebrarte y alabarte 
porque estás vivo, lleno de amor y luz, de vida y gracia.

Sí, solo puedo caer de rodillas, en adoración, 
contemplando tu fuerza y tú poder, tu divinidad y humanidad, 
Cristo de mi alma, vives resucitado para resucitarme, 
vives resucitado para resucitarnos, 
a ti sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
 
(Pbro. Lázaro Albar)

martes, 11 de abril de 2017

ORACIÓN: "Ten misericordia, Dios mío, soy pecador, somos pecadores, mi mayor humildad es reconocerlo."

 
TEN MISERICORDIA, DIOS MÍO,
SOY PECADOR, SOMOS PECADORES,
MI MAYOR HUMILDAD ES RECONOCERLO

Cada vez que me siento en el confesionario ...
se abren las puertas de la Misericordia divina,
un mar de inmensa compasión y belleza de amor me embriaga,
perfume del amor más sublime, es la llamada a la santidad.

Viene el pecador hundido, pobre de Dios y pobre de corazón,
con sus manos manchadas y colmadas
de miseria y de sentimientos de culpabilidad,
pero solo el arrepentimiento lo levanta,
mirar nuevamente a los ojos de Jesús y sentirse amado con locura,
la locura de la cruz que todavía va impregnando de redención y salvación,
y así de generación en generación.

En el confesionario brota una fuente, un manantial de agua viva,
agua de misericordia y perdón para dar de beber a los sedientos,
a los que se han perdido o han quedado heridos,
ahí se reorienta caminos, se aconseja dónde está la luz para el ciego que no ve,
para el sordo que no sabe escuchar, para el mudo que no puede hablar,
pero todo cambia, todo se transforma cuando humildemente
caemos de rodillas y gritamos: «¡Señor, ten misericordia de mí!».

Al atardecer de cada día, cuando el sol ya se pone y aparece la noche
el corazón se recoge en su interior para ver con ojos de misericordia el día transcurrido, viendo lo que se ha avanzado, lo que falta por hacer, los fracasaos,
los pecados cometidos y tantas otras cosas de nuestra relación con Dios,
con los demás, con la naturaleza y con nosotros mismos,
a modo de examen de conciencia para proseguir el camino dela santidad.

¡Señor, ten misericordia de nosotros! ¡Ten misericordia de mí!
Nuestra Iglesia se siente pobre, necesitada de ti,
de tu misericordia y perdón y la presencia de tu Espíritu Santo, Dios mío,
atravesando las cañadas oscuras, las tribulaciones,
entre derrotas y logros, entre tristezas y alegrías,
como la vida misma siempre en los altibajos
pero conquistando las cumbres del más alto amor.

Misericordia, perdón, Señor mío y Dios mío,
de tu mano voy hacia dónde tú me lleves,
a veces sin saber y sin comprender,
en gesto de humildad, valentía y amor.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
 
(Pbro. Lázaro Albar Marín)

jueves, 6 de abril de 2017

ORACIÓN: "Mi Señor, restaúrame, restáuranos".


MI SEÑOR, RESTÁURAME,
RESTÁURANOS

En la ermita de San Damián de la aldea de Asís
Francisco escuchó la voz de Cristo que le decía:...
«Francisco, mi casa está en ruinas, ¡levántala!, ¡restáurala!»,
y Francisco abrazando al Cristo de san Damián lloraba por la Iglesia.

Aunque mi casa esté en ruinas,
aunque ya no haya ni puertas ni ventanas,
aunque todo esté derruido como si hubiera sido asaltado,
tu amor, mi Señor, puede reconstruirme de nuevo.

Aunque mi templo interior esté en ruinas,
sé mi Señor que la oración santifica todo,
limpia el corazón, deja todo más ungido de tu presencia
hasta hacer de mi interior un templo consagrado para ti.

Aunque tu casa esté en ruinas,
aunque ya solo respires el aire contaminado,
aunque sientas la soledad y el vacío,
el Señor puede levantarte hasta que alcances el cielo.

Aunque tu templo interior se desvanezca,
aunque te asalten mil tentaciones,
aunque a veces no encuentres salida,
no pierdas la esperanza porque el Señor siempre está junto a ti extendiéndote la mano para levantarte y ayudarte a caminar.

Aunque nuestra casa esté en ruinas,
nuestra Iglesia se encuentre sin techo ni campanario,
sin puertas y sin ventanas,
trozos de altar y una cruz con Cristo roto,
con la ayuda del Espíritu Santo
todo puede reconstruirse y mejorarse.

Aunque nuestro templo interior desfallezca,
basta empezar de nuevo,
unir nuestro corazón al de Dios en una oración constante
para que suba el aroma del incienso a las moradas celestes
donde nos esperan nuestros seres queridos,
los mártires y los santos, Santa María y la Santísima Trinidad.

Las ruinas dejan de ser ruinas cuando
amor y oración van de la mano,
mística y caridad se abrazan,
el éxtasis nos pone en salida hacia los más pobres,
los desheredados de la tierra,
aquellos que están a las puertas de nuestros hogares, casas e iglesias, y la vida se hace Eucaristía, sacrificio y compromiso,
entrega y servicio.

Mi Dios y Señor, levántame, levántanos,
y que tú amor resplandezca ahora y por siempre
por los siglos de los siglos. Amén.
 
(Pbro. Lázaro Albar)
 
 

ORACIÓN: "Junto a ti, Buen Pastor, Santísimo Sacramento, Santísimo Amor"



JUNTO A TI, BUEN PASTOR,
SANTÍSIMO SACRAMENTO, SANTÍSIMO AMOR
Una lluvia suave cae sobre la verde pradera del Buen Pastor, quisiera haber estado todo el día con...tigo en silencio y adoración pero hay tanta gente que necesita ser escuchada, amar es escuchar,
y eso es lo que hoy he podido hacer escuchar amando,
escuchar orando, escuchar acogiendo, escuchar, escuchar.
Escuchar los silbos amorosos de mi Buen Pastor,
sí, «habla Señor que tu siervo escucha»,
desde el Santísimo en la Capilla eres Manantial de Amor
en la verde pradera donde descanso a tus pies,
para beber de ti, de tu Espíritu, de tu Santidad,
de esa agua pura y cristalina, agua de tu amor
en el silencio de Dios.
A tus pies, alfombra de blanca nieve,
pureza del alma que se arrodilla como fiel discípulo
a los pies del Maestro, mirando y escuchando
en esta humilde escuela, escuela de oración.
Oración que une el cielo con la tierra,
a mí con mi Dios en lazos de amor,
como incienso agradable de humanidad, intimidad, fraternidad,
Santidad, llama de amor, fuego del Espíritu,
zarza ardiente en la pradera de Dios,
y yo ahí, amando y descansando,
dormido y despierto, amando y soñando,
en medio de la noche ya no hay luna,
solo hay Sol, ese Sol que eres tú, mi Luz, mi Señor.
Y así en medio de la noche solo puedo decirte:
«te amo, aunque no sepa amarte, te amo como sé amarte»,
y en mi interior también escucho tu voz que me dice:
«yo también te amo, siempre te amé»,
entonces siento cómo mi corazón se ensancha
y quiere llegar a todos en ese amor que abraza al mundo
para salvarlo, dignificarlo, ensalzarlo, mundo transfigurado,
tu Reino, tu amor, mi Señor y mi Dios. Amén.

(Pbro. Lázaro Albar)

sábado, 1 de abril de 2017

ORACIÓN: "Entre los espinos de la vida, estas tú, Mi Señor"


ENTRE LOS ESPINOS DE LA VIDA,
ESTÁS TÚ, MI SEÑOR

Entre los espinos de la vida brilló tu luz,
eres Santísima Trinidad,
luz del Creador de la belleza de todo cuanto existe,
luz imperecedera, Padre Santo,
luz del mundo, Cristo Jesús,
que nos has llevado del dominio de las tinieblas
a tu luz maravillosa,
Santo Espíritu que iluminas los corazones quebrantados haciéndonos templos de Dios.

Entre los espinos de la vida apareces tú,
Santísimo Sacramento del Altar, Pan de Vida,
para ser adorado y venerado,
como fuente de amor para los que te contemplan,
enciende nuestro corazón en tu llama purificadora
para nuestra santificación.

Entre los espinos de la vida, mi Señor, ¿qué puedo hacer?,
sino abrir mis manos y mi corazón
para acoger lo que tú me des como prenda futura de la eternidad, aunque no comprenda ni entienda,
en la encrucijada del misterio que me envuelve,
en la paz que sobrepasa todo conocimiento.

Entre los espinos de la vida está siempre tu Palabra,
Sagrada Biblia para ser abrazada y amada,
como lluvia mañanera que riega la tierra
riega nuestro corazón, 
como voz es lámpara para los pasos de cada día
y luz en el sendero que lleva al Cielo.

Entre los espinos de la vida, apareces tú,
Madre de Dios y Madre nuestra, Madre consoladora y acogedora,
Madre que quitaste las espinas de tu Hijo Crucificado,
y Madre que nos quitas las espinas del Maligno,
curando nuestras heridas, ruega por nosotros pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
 
(Pbro. Lázaro Albar)

ORACION: "Desierto del alma, busco a mi Dios"



DESIERTO DEL ALMA, 
BUSCO A MI DIOS

Desierto del alma en el silencio de la noche, 
aridez, soledad, desconcierto, 
y las sombras de muerte, 
en la búsqueda de mi Dios que busco la vida, 
la gracia, la santidad, mi cristificación.

Desierto que cambia cada día de paisaje, 
de ánimo, de impresión y de emoción, 
de rutas, de caminos o senderos, 
a veces perdido, a veces con el encuentro con el Amigo, 
mi Dios y Señor, que camina a mi lado, 
escuchando y hablando, es el Amor.

Desierto para ir debajo del árbol a escuchar la voz de Dios 
con la Biblia entre las manos, pasando las páginas, 
grabando los versículos, aquellas palabras que tocan el corazón, hasta llenarme de vida, de pasión de amor 
por Cristo y su Iglesia, 
por este mundo que necesita salvación.

Desierto de soledad, de huida del mundo para buscar a Dios 
y luego afrontar la vida con sus conflictos, preocupaciones, desavenencias, dificultades, contrariedades y qué sé yo,
que nada me preocupe donde está mi Dios.

Desierto para parar la vida y hacer más oración, 
contemplar el misterio divino, la fuente de la vida y del amor, aunque atraviese cañadas oscuras, 
aunque solo vea el valle de lágrimas,
aunque vea una resplandeciente luz.

Desierto para encontrarme con mi Amado, 
para encontrarme con mi Dios, 
para verme a mí mismo y descubrir dónde está el amor, 
adónde me envía la vida y adónde mi Señor, 
que hay mucha gente con hambre y sed de Dios, 
perdidas por el mundo sin ver la salvación. Amén.
 
(Pbro. Lázaro Albar)

domingo, 26 de marzo de 2017

ORACIÓN: "Como el ciego del camino, quiero ver"



 
COMO EL CIEGO DEL CAMINO,
QUIERO VER

Cuántas veces ciegos caminamos sin camino,
errantes que no peregrinos, ...
sin meta y sin sentido,
perdidos en la oscuridad de nosotros mismos.

Cuánta gente deambulante,
sin casa, sin hogar, sin vida interior,
todo desolación, desconsuelo, sin amor.

Cuántas miradas sospechosas,
de doblez, sin buena intención,
sin claridad, sin verdad,
con falta de sinceridad.

Cuánta oscuridad donde parece que hay luz,
cuánta mentira donde parece que hay verdad,
cuánta falsedad e hipocresía donde parece que hay autenticidad..

Quisiera ser ciego de nacimiento para ver a Jesús,
quisiera atravesar la oscuridad para ver la luz,
quisiera no ver para descubrir la fe y desde la fe la luz,
la inmensa luz del Salvador, mi Señor.

Quisiera no creer que veo lo que no veo,
que veo cuando no veo,
cuando la mente ciega el corazón,
que la nube del no saber me hace saber
para ver con ojos de fe, ya desde el corazón,
vislumbrando tu luz.

Oh, maldito pecado que nos deja ciegos,
atraídos por la seducción de la tentación
o tan pobres en nuestra debilidad,
caemos cegados para dejar de ver la luz,
menos mal, mi Señor, que tú nunca nos abandonas,
sales a nuestro encuentro con tu gracia liberadora
y nos tiendes tu mano poderosa
para levantarnos y mostrarnos las maravillas de tu luz.
En mi interior escucho tu voz «Yo soy La Luz del mundo»,
y cómo quisiera vivir siempre en tu luz,
porque tú has venido para sacarnos de las tinieblas
y llevarnos a al mundo de tu luz admirable
donde reina la paz, la alegría y el amor que no tiene fin,
tu luz nos eleva en éxtasis de amor
para que contemplemos la gloria de la Santísima Trinidad,
la belleza resplandeciente de la santidad divina.

Quiero ver con tus ojos, Dios mío,
quiero ver cada día, cada instante,
sostenido por tu gracia santificante,
habiéndome lavado en las aguas del Bautismo,
aguas del Jordán bendecidas de generación en generación,
cuánta gracia derramada,
agua que purifica en la piscina de Siloé que es la Iglesia,
en cada pila o piscina bautismal,
agua que nos lava el pecado original,
agua que nos devuelve la dignidad de hijos de Dios,
agua que brota de la fuente espiritual y nos hace templos divinos, templos del Espíritu Santo.

Quiero ver tu rostro, Cristo Jesús,
cada día ver la luz de tu mirada,
de tu amor que va más allá de toda medida,
amor crucificado y resucitado, amor de todo amor.

Ver tu rostro es ver tu luz,
tu gloria, tu cielo, la eternidad junto a ti,
es ver que lo que tú tocas renace a la vida,
solo la humildad de reconocer nuestra ceguera
nos abre las puertas del Paraíso.

Quiero ver, mi Señor, con ojos de fe,
ver con tus ojos la realidad que me toca vivir,
a fin de amar todo para salvar todo
con tu mismo amor y entrega, ahora y siempre. Amén.
 
(Pbro. Lázaro Albar)

sábado, 25 de marzo de 2017

RETIRO: Experiencia de desierto a solas con Dios.

 
EXPERIENCIA DE DESIERTO A SOLAS CON DIOS
 

 Los santos buscaron el desierto para encontrarse con Dios y para luchar contra las tentaciones. El desierto es el lugar donde Dios pone a prueba nuestra fe, pero también el lugar donde somos tentados. La vida espiritual también atraviesa los desiertos espirituales, la aridez espiritual como lugar de purificación y de crecimiento espiritual. Un fin de semana para profundizar en la Palabra de Dios, caer en adoración del Santísimo y estar a solas con el Señor es algo oxigenante para coger fuerzas y seguir el camino. Soledad, silencio y oración están conjugadas para tener un encuentro profundo con el Señor y entrar en una experiencia más honda de Dios.

ORACIÓN: "Si me dieras un poco de tu amor, Cristo crucificado"

 
 
 
SI ME DIERAS UN POCO DE TU AMOR,
CRISTO CRUCIFICADO

Sin tierra, sin agua, sin hogar en esta tierra
porque mi hogar es el cielo, ...
allí vivo aunque no pueda vivir,
aquí en esta tierra muero aunque no pueda morir.

Aunque poseyera todos los tesoros de este mundo
no tendría nada porque eso y nada es lo mismo,
solo Dios Santísima Trinidad es el verdadero tesoro vivo
que da vida a quien no tiene viva,
ese es nuestro hogar, nuestra casa.

Adoradores del Santísimo Sacramento del altar
estamos escalando las más altas cumbres del amor
hasta tocar el cielo y descansar ahí
en los brazos de Dios nuestro Padre,
recostando la cabeza sobre el pecho de Jesús,
dejándonos habitar en nuestro templo interior
por el Santo Espíritu divino.

Allí en el Palacio de Cristal
los coros angélicos entonan sus cantos celestiales
ante tanta gloria que irradia la divinidad,
allí veo la gloria del Resucitado
como Sol que brilla por la eternidad,
allí solo puedo caer postrado
en adoración y silencio de amor.

Ay mi Dios, que muero porque no muero,
que amo sin saber amar
porque ante tanto amor de Cristo Crucificado
solo veo la pequeñez de mi amor,
mi pobre amor quiere abrazar el tuyo,
ay si me dieras un poco de tu amor crucificado,
si pudiera saborear la dulzura de tu amor,
de ese amor que el mundo no conoce
pero que tú me has dado a gustar.

Ay, si me dieras un poco de tu amor, mi Cristo y Señor.

jueves, 23 de marzo de 2017

PROXIMO RETIRO : Experiencia de Desierto Espiritual "A solas con Dios"


ORACION: Quiero configurarme contigo, mi Señor


QUIERO CONFIGURARME CONTIGO,
MI SEÑOR
Quiero configurarme contigo, mi Señor,
entra en mí para que yo pueda entrar en ti, ...
toca mi corazón para que yo toque el tuyo.
Quiero configurarme contigo,
no perder mi primer amor de cuando me enamoré de ti
y lo entregué todo por ti y por la salvación de los demás,
quiero avivar el amor que nunca se apaga,
que siempre está encendido y arde en lo profundo de mi ser.
Quiero configurarme contigo,
ser testigo de tus padecimientos, Cristo mío,
como tú eres de los míos
y de todos los sufrimientos de la humanidad,
y crucificándome contigo alcance tu gloria,
la belleza de tu amor hecho luz divina.
Quiero configurarme contigo, mi Señor,
dame un poco de ese amor que te hizo subir a la cruz,
de ese amor que es locura de amor que ama a todos
y salva a todos los que se dejan abrazar por ti.
Quiero configurarme contigo en mi pobre oración,
y salir con el rostro radiante
como cuando Moisés contempló tu gloria,
tu rostro infinitamente misericordioso, Dios mío,
o como Pedro que reflejaba en su rostro tu transfiguración,
Cristo mío, que en tanto amor puedo contemplar tu gloria.
Quiero configurarme contigo, mi Señor,
cayendo cada día a tus pies, arrodillado o postrado,
Santísimo Sacramento del altar,
escuchando tu voz «¿a quién enviaré?»,
aquí me tienes, Señor, siempre contigo, «¡envíame!»,
aunque no tenga fuerzas,
porque yo sé que tú vas conmigo. Amén.

(Pbro. Lázaro Albar)

martes, 21 de marzo de 2017

ORACIÓN: "TENGO SED DE TI, TIENES SED DE MI"

 
 
TENGO SED DE TI, TIENES SED DE MÍ

Te busco cada día mi Señor para decirte «dame de beber», 
dame de beber de tu agua, de tu Espíritu, de tu misericordia, 
de tu perdón, de tu fuente inagotable de amor.

Mi corazón reseco tiene sed de ti, 
como barro agrietado, como desierto estéril, 
como pozo sin agua, tengo sed de ti, mi Señor. 

En el día y en la noche, te busco, 
te deseo, Amor de todo amor, 
fuente inagotable de vida, 
cascadas divinas del amor más puro.

Tengo sed del agua dulce de tu mar, 
agua de tus profundidades luminosas, 
del misterio que toca mi corazón y lo colma de felicidad.

Tengo sed como la samaritana junto al pozo de Jacob, 
y yo junto al pozo de la vida, 
alma sedienta de lo divino 
y de lo humano que se hace divino.

Tengo sed de verdad, de sabiduría, 
de entendimiento, de piedad, 
de luz divina para ver el mundo con tus ojos,
con tu mirada, con tu inmenso amor.

Y tú, mi Señor, tienes sed de mí, 
así lo gritaste desde la cruz, 
mirando a la humanidad perdida 
dijiste «tengo sed».

Tú tiene sed de que yo tenga sed de ti, 
de que toda la humanidad tenga sed de Dios, 
de que cada ser humano ore y ame a Dios nuestro Padre, 
ore y ame al Hijo Amado, 
al Espíritu santificador, 
a nuestra Madre del Cielo, Reina del Universo.
Tú tienes sed de estar conmigo, 
de que te abra la puerta del corazón para que estés conmigo, 
en verdadera amistad e intimidad, 
en la Cena que no tiene fin, 
Eucaristía de cielos y tierra.

Tú tienes sed de mí desde el grito de los pobres, 
desde los enfermos incurables, 
desde los inmigrantes que huyen de su tierra 
y de sus raíces dolorosas de la violencia terrorífica 
o de la guerra de los pueblos.

Tú tienes sed de mí, y yo de ti, 
y cuanto más bebo más sed tengo, 
porque eres hermoso manantial de vida divina,
que sacia el corazón hasta la vida eterna.

Sí, mi Señor, tienes sed de mí y yo de ti. Amén.
 
(PBRO LÁZARO ALBAR)

sábado, 18 de marzo de 2017

ORACIÓN: CRISTO VIVE EN MÍ.



TÚ VIVES EN MÍ

La vida sin Dios perece,
la vida con Dios amanece.
...
La vida sin Dios es vacío,
la vida con Dios es plenitud.

La vida sin Dios es insatisfacción,
la vida con Dios es felicidad.

La vida sin Dios es monólogo,
la vida con Dios es diálogo.

La vida sin Dios es abismo,
la vida con Dios es confianza.

La vida sin Dios es vértigo,
la vida con Dios es oración.

La vida sin Dios es soledad,
la vida con Dios es compañía.

La vida sin Dios es egoísmo,
la vida con Dios es amor.

La vida sin Dios es individualismo,
la vida con Dios es fraternidad.

La vida sin Dios es violenta,
la vida con Dios es paz.

La vida sin Dios es ruptura,
la vida con Dios es armonía.

La vida sin Dios es pecado,
la vida con Dios es gracia.

La vida sin Dios es infierno,
la vida con Dios es cielo.

La vida sin Dios es ruido estridente,
la vida con Dios es música melódica.

La vida sin Dios te arroja al abismo,
la vida con Dios te arroja a los brazos de Dios.

Todo contigo, mi Señor, y nada sin ti,
porque solo quiero servirte y amarte,
contigo alcanzo el cielo y la gloria,
sin ti muero que me muero.

Contigo en la noche el cielo se ilumina,
sin ti todo es oscuridad.

Tú mi Señor, eres la razón de mi vida,
el sentido de mi existencia
y todo por amor a ti se convierte en amor a todos,
en silencio de amor, en palabras de amor,
obras de amor que son frutos de amor,
porque tú vives en mí. Amén.

(Pbro Lázaro Albar)

martes, 7 de marzo de 2017

RESEÑA RETIRO: NACER LA VIDA EN CRISTO


LA FRATERNIDAD VELAD Y ORAD DEDICÓ SU RETIRO DE MARZO AL DIÁLOGO DE JESÚS CON NICODEMO ( Por Pbro Lazaro Albar)

 El pasado fin de semana 27 personas participaron del retiro con el que la Fraternidad Velad y Orad ha empezado la Cuaresma, Nacer a la vida en Cristo, inspirado en el diálogo de Jesús con Nicodemo. Resonaba en nuestro interior las palabras del Señor «El que no nazca del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios», «El que obra la verdad se acerca a la luz».

Ha sido una gracia de Dios poder profundizar sobre nuestras raíces bautismales y la espiritualidad que brota de ella, salir renovados y renacidos para una nueva vida revistiéndonos de Cristo nuestro Señor, porque quien pone a Cristo en el centro de su vida no pierde nada, se hace libre, hijo de la luz y de la salvación, y al mismo tiempo hermano del amor divino. Basta con mirar a Cristo y contemplarlo en su belleza de bondad, ternura y misericordia para que se encienda nuestro corazón y así sentirnos más misioneros del Reino llevando la luz de Cristo a los que viven en la oscuridad. Las tinieblas de este mundo colmadas de injusticias, violencia, guerras, masacres, hambre, explotación y mucho más, no nos deja indiferentes. Los cristianos estamos llamados a dar una respuesta de amor como miembros que somos del Cuerpo Místico de Cristo.

Los que asistían por primera vez a este retiro organizado por la «Fraternidad Velad y Orad» han salido radiantes, con mucha paz y alegría para continuar el camino hacia la Pascua con deseos de orar y amar más.
 

miércoles, 1 de marzo de 2017

ORACION: Cuaresma, ¡Qué sé yo!



CUARESMA, 
¡QUÉ SÉ YO!

Hay un llanto desconsolador y un silencio estremecedor, 
la injusticia de la guerra de Siria, Irak, 
el terrorismo islámico que salta de un lugar a otro 
en sorpresa dolorosa en una calle muy habitada, 
en una discoteca, en una plaza y qué sé yo.

Hay un llanto desconsolador y un silencio estremecedor, 
el frío y las heladas de los campos de refugiados, 
la terrible inmigración, los mares de cementerios humanos 
que acaban con la vida de los que huyen de la guerra o del hambre, o de qué sé yo.

Hay un llanto desconsolador y un silencio estremecedor, 
niños que han atravesado desiertos para llegar a Libia 
y luego han sido maltratados, deambulando por las calles, vendiendo su cuerpo a la prostitución 
como único medio de sustentación, 
qué horror y qué sé yo.

Hay un llanto desconsolador y un silencio estremecedor, 
el espantoso hambre en Sudán, Etiopía, cuerpos famélicos, 
niños de ojos grandes que miran qué sé yo 
si al cielo o a la tierra, sí a ti o a mí, 
esperando una respuesta de compasión.

Hay un llanto desconsolador y un silencio estremecedor, 
escondido tras el carnaval de la vida, 
disfrazando el vacío del hombre, la injusticia de la corrupción, 
de los propios intereses a precio de qué sé yo, 
poniendo la risa o la carcajada donde solo hay muerte y dolor.

Hay un llanto desconsolador y un silencio estremecedor, 
la venta de armas, el trato de blancas, o de esclavos o esclavas, 
qué sé yo, niños utilizados como soldados para la batalla 
cuando no han aprendido ni a leer ni a escribir, 
pueblos masacrados, sin puertas ni ventanas,
y las grandes ciudades con sus rascacielos 
que caen como castillos de naipes, qué sé yo.

Hay un llanto desconsolador y un silencio estremecedor, 
y vergeles convertidos en desiertos,  
tierras agrietadas por la falta de agua, 
bosques inmensos talados, contaminación, cataclismos, 
la naturaleza en rebeldía contra el ser humano 
que no le importa nada, ni la vida ni la muerte, 
ni Dios ni la humanidad, ni la salvación ni la condenación, 
ni qué sé yo.

Hay un llanto desconsolador y un silencio estremecedor, 
y así podríamos seguir escribiendo ríos de sangre, 
de angustia, de soledad, de injusticias, de horror, espanto nocturno, sin sol ni luz, de un mundo de locos, sin paz ni amor, 
estallido de bombas porque no se ama al Amor, 
al Cristo de mi vida que junto a María llora a los pies de la cruz, porque sigue crucificado por la soberbia humana, 
la envidia, el odio, la lujuria, la gula de unos y él hambre de otros, 
y qué sé yo.

Hay un llanto desconsolador y un silencio estremecedor, 
cómo podré dormir las noches en paz sin dolor ni oración, 
porque el mundo grita al cielo y mi Dios al corazón, 
a ver si el hombre cambia en esta Cuaresma, 
en este verano o invierno, 
en esta Semana Santa o qué sé yo.

Oh mi Señor, solo puedo acogerme a tu misericordia y a tu perdón, que el alma humana muere cuando no tiene a Dios, 
que la vida se va en la angustia y desolación si no se mira a la Cruz  y a tanto amor de Cristo crucificado 
para nuestra salvación y qué sé yo. 

Hay un llanto desconsolador y un silencio estremecedor, 
pero hay esperanza para todos los que buscan la salvación 
en esta Cuaresma y cada día que pasa 
porque luchan por cambiar el mundo y el corazón, 
y donde hay frío buscan el calor y la conversión, 
al Dios de la vida y de la salvación, 
y no sé yo si llorar o cantar, 
o qué sé yo. Amén.
 
(Pbro Lázaro Albar)

sábado, 25 de febrero de 2017

ORACION:¡ Cúanto amor!


 
¡CUÁNTO AMOR!

Oh, Sol de mi noche, 
Resplandor del cielo, 
Cristo vivo y resucitado, 
puesto ante mis ojos 
para caer de rodillas en adoración, 
cuando reina el silencio 
y las estrellas cubren el firmamento, 
¡cuánto amor!

Pan de mi corazón, 
alimento de mi alma, 
alegría de mi despertar, 
eres fuego que me enciendes, 
llama ardiente, 
la única voz de la noche, 
¡cuánto amor!

Tus rayos alcanzan mi alma, 
y a todos los justos que aprendieron a amar a tus pies, 
mis manos se elevan para abrazarte, 
todo mi ser te anhela, en la intimidad, 
verdadera amistad porque ya me llamas amigo, 
¡cuánto amor!

¿Qué quieres de mí? 
Me ofrezco a ti como hostia santa, 
como pobre barro manchado por el pecado, 
y tú vienes a mí en oleadas de perdón, 
lluvia de infinita misericordia 
que me baña en el silencio de la noche, 
Belleza sin igual, 
¡cuánto amor!

Tan solo puedo mirarte y decirte: 
¡cuánto amor!
 
(Pbro Lázaro Albar Marín)

ORACION: Te busco, Santísima Trinidad.


TE BUSCO, SANTÍSIMA TRINIDAD

Te busco, Santísima Trinidad, 
te busco con toda la sed de mi alma, 
para descansar en vuestro corazón, 
para poner mi corazón en sintonía con el tuyo, 
en un beso y abrazo de alianza 
que dure por toda la eternidad.

Los quehaceres de la vida, 
las injusticias que matan el espíritu 
y me dejan como derribado en la lucha de cada día, 
me hacen perecer, me dejan como muerto, 
entristecido, angustiado y preocupado.

Entonces escucho el grito del buen pastor que me dice: 
«Venid a mí todos que estáis cansados y agobiados, 
que yo os aliviaré», 
entonces corro hacia ti, impulsado por el Espíritu Santo 
para tirarme en tus brazos 
como oveja herida en el combate de la vida, 
buscando la santidad y la plenitud de vida.

Tú me coges entre tus brazos, 
me curas las heridas con tu amor crucificado, 
con el perfume embriagador del Espíritu Santo 
que todo lo fortalece y deja ungido
y marcado con la llama de su amor divino,
y me dejas postrado a los pies de Dios Padre 
que tomándome de mi mano me levanta, 
me pone el anillo de la dignidad de hijo, 
la túnica de fiesta y me introduce en su Cena Eucarística 
que no tiene fin, donde el cielo se une a la tierra, 
y mi corazón al corazón de Dios. Amén.

(Pbro Lázaro Albar Marín)