Buscar en este blog

lunes, 5 de junio de 2017

RESEÑA RETIRO: Recibid el Espíritu Santo y viviréis.


En este fin de semana la Fraternidad Velad y Orad ha celebrado el retiro mensual en Las Mogarizas coincidiendo con la Fiesta de Pentecostés con el lema Recibid el Espíritu Santo y viviréis.
 
 
28 personas nos hemos apartado para ahondar en la acción del Espíritu Santo, adorar al Santísimo y unirnos a la Oración de la Iglesia. Meditaciones como La vida en el Espíritu, vida interior; Bajo el soplo del Espíritu; Los dones del Espíritu Santo; La divina inhabitación y los frutos del Espíritu; así como las distintas contemplaciones El agua del Espíritu; El aire nuevo del Espíritu; El fuego del Espíritu; Recibiréis la fuerza de lo alto: Pentecostés, y la Vigilia del sábado ¡Ven, Espíritu Santo! Enciende nuestra lámpara nos han llevado a la experiencia de sentirnos llenos de la presencia del Espíritu Santo, a ver la necesidad de reorientar actitudes o acciones, y a un profundo deseo de Dios y de entrega de nuestra vida.
 
Me quedo con el testimonio de una mujer que me dijo: «Mi marido me ha regalado este retiro por mi cumpleaños y me ha acompañado, pero el mejor regalo es lo que él me ha dicho ”tú sí que me has hecho un gran regalo trayéndome a este retiro, no me lo podía imaginar”». Una vez más doy gracias a Dios por el don recibido y por esta preciosa experiencia.
 


martes, 30 de mayo de 2017

XVI JORNADA DIOCESANA DE ESPIRITUALIDAD: La espiritualidad del laico.

 
 
 
 
 
XVI JORNADA DIOCESANA DE ESPIRITUALIDAD

Como viene siendo habitual, la víspera del domingo de la Santísima Trinidad, día de la Jornada “pro Oránti...bus”, celebra la Iglesia Diocesana la Jornada de Espiritualidad, con el lema “La espiritualidad del laico. Caminar por las calles de la vida junto a Cristo”. Este año tendrá lugar en el Monasterio Jesús, María y José, de Medina Sidonia.
Es un día en que nos unimos a las Monjas de Clausura para orar por la Iglesia y por todo el mundo, tratando de avivar la fe con la fuerza de la oración, para que miembros de los distintos Grupos y Movimientos de Oración, Catequistas y todos los que estamos implicados en la acción pastoral de la Iglesia, recemos para que, unidos por la misma fe y por el mismo Espíritu, sepamos transmitir el mensaje de amor y esperanza que Jesús vino a traer al mundo.
Esperamos vuestra participación y apoyo en un momento en que tanto necesita la Iglesia de nuestras oraciones.

ORACIÓN: "Sólo puedo darte gracias, Cristo Resucitado".



SOLO PUEDO DARTE GRACIAS,
CRISTO RESUCITADO

Belleza sin igual, 
Pastor Hermoso, 
Amor de los amores, 
Amor de todo amor, 
eres tú, Cristo Resucitado.

Señor de los señores, 
Manantial de agua viva, 
Fuente inagotable de amor, 
Maestro de la Paz, 
eres tú, Cristo Resucitado.

Vivo en ti y para ti, 
qué sería de mí sin ti, 
qué sería de mí sin la fe, la esperanza y la caridad, 
moriría en el abismo del sin sentido de mi vida.

Por eso solo puedo darte gracias, Cristo Resucitado, 
porque ya en el seno de mi madre me llamaste, 
me escogiste y me elegiste, 
para ser luz y sal de la tierra, 
transparencia de ti, Buen Pastor.

Solo puedo agradecerte tanto amor derramado en mí, 
por darme tu casa como hogar, 
morada de la Santísima Trinidad en cuyo corazón está María, 
mi Madre y nuestra Madre, 
bajo su manto descanso cada día 
o en sus brazos de Madre al finalidad el día 
porque todo ya está cumplido.

Gracias, Cristo Resucitado, 
porque puedo contemplar tu rostro, 
tu mirada amorosa y misericordiosa, 
tu amor incesante que sostiene mi vida.

Tú, Cristo, eres crucificado en los enfermos, 
en los pobres, en los indigentes, 
en los pecadores, en los marginados y rechazados, 
en los que nadie quiere, en ellos te haces presente 
y quieres resucitarlos a través de mi configuración contigo, 
a través de mis manos que se extienden hacia las suyas 
para ser levantados, dignificados, amados.

Tú, Cristo Resucitado, eres mi vida, 
sin ti qué podría hacer, 
sin ti me muero sin alma, sin tierra, sin hogar, 
contigo toco el cielo y puedo abrazarte y dejarme abrazar 
porque eres mi Redentor y Salvador, el todo de mi vida. Amén.
(Pbro Lázaro Albar)

domingo, 21 de mayo de 2017

ORACIÓN: "Tu amor me sorprende, Dios mío"

 

 TU AMOR ME SORPRENDE,
DIOS MÍO

Señor, tú eres amor,
tu amor es un baño de misericordia para la humanidad,
cuando el cielo de nuestra vida se oscurece
tu amor es una estrella luminosa en nuestra noche,
cuánto amor hay en nuestro dolor,
cuánta vida en nuestra muerte.

Al contemplar la fuerza de tu amor,
veo mi debilidad, mi barro entre tus manos
y cómo el soplo de tu Espíritu me fortalece,
unido a ti valgo lo que amo,
solo el amor tiene palabra de vida,
solo el amor construye la ciudad de Dios,
solo el amor toca el cielo
y hace de nuestra tierra un trozo de cielo.

Cristo en mí, ama con mi corazón,
los sentimientos y emociones en gestos sencillos de generosidad,
bondad, ternura, humildad,
del que todo lo da porque el amor
es servicio y entrega a los más pobres,
a los que sufren, al enfermo y al pecador,
al ciego que no ve porque todavía no se ha encontrado contigo,
mi Señor, médico de nuestras almas.

Cuando el mundo se aleja de ti,
cuando tus sacramentos no son valorados,
cuando la gracia se pierde,
nuestra casa está en ruinas,
solo tú puedes abrazarnos y levantarnos,
hacernos Iglesia, hogar de santidad, templo de Dios,
y recuperar la belleza de quién vive en intimidad contigo,
en comunión porque tú te das como alimento
para ser comido y así quién te come vivirá por ti.

¡Cuánta belleza!
¡Qué ilusión soñar tu sueño,
ser lo que tú quieres que yo sea,
en fidelidad y perseverancia a tu proyecto,
en intimidad contigo en mi noche
porque sé que siempre estás ahí,
dentro de mí habitándome,
aunque los demás no comprendan ni vivan
lo que yo vivo en tu misterio de amor que me sobrepasa.

¡Gracias, mi Señor,
porque puedo contar contigo por toda la eternidad!
 
(Pbro. Lázaro Albar)

miércoles, 26 de abril de 2017

ORACIÓN: Caigo de rodillas ante Ti, Cristo Resucitado.




CAIGO DE RODILLAS ANTE TI,
CRISTO RESUCITADO

En el silencio de la noche sales a mi encuentro, 
yo te esperaba como cada día en mi soledad habitada, 
al son de trompetas te cantan los ángeles 
¡Aleluyas de resurrección!, 
mientras que yo aquí espero me lleguen las notas de tu amor, 
soy mendigo que llama cada día a las puertas del cielo y allí me esperas, 
en ese cielo que hay dentro de mí y fuera de mí, 
más allá de todo porque estás tras todo.

Corazón encendido, alegría celestial, 
la tierra se hace cielo, mi amor y tu amor se encuentran, 
Cristo Resucitado, vienes con tu soplo divino, 
cascadas de misericordia de agua clara y transparente 
exuberancia de tu amor vienes a bañarnos 
en el Lago de tu Divina Misericordia.

Y tú, Buen Pastor, llévame entre tus brazos 
para que yo pueda llevar a los demás 
a tus divinas fuentes de la aguas más vivas, 
claras y transparentes, 
y dame de beber en tus benditas manos 
lo que nadie puede darme.

Ya no soy porque eres tú, la vida de mi vida, 
eres mi Señor el icono del Padre, 
yo quiero ser tuyo, icono de tu rostro, a imagen y semejanza, 
en el amor y solo amor, 
entre las manos del Padre como barro modelable 
en las aguas bautismales que se renuevan cada día 
en las manos de Cristo y del Espíritu Santo, manos de Dios.

Oro de tu luz,  sol de tu rostro, 
llama de amor viva, siempre ardiente, 
iluminando y dando calor humano y divino, 
hazme de Dios, santo de corazón en tu tierra, 
humildad, silencio, caridad.

Y así mirándote y amándote, 
porque me miras amándome desde tu presencia eucarística, 
Santísimo Sacramento del altar, 
desde los pobres que sufren y que tantas veces caminan sin aliento, 
desde el enfermo dolorido en su monótona soledad, 
desde la comunidad que se reúne para celebrarte y alabarte 
porque estás vivo, lleno de amor y luz, de vida y gracia.

Sí, solo puedo caer de rodillas, en adoración, 
contemplando tu fuerza y tú poder, tu divinidad y humanidad, 
Cristo de mi alma, vives resucitado para resucitarme, 
vives resucitado para resucitarnos, 
a ti sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
 
(Pbro. Lázaro Albar)