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lunes, 17 de junio de 2013

Convivencia de fin de curso 2013

El pasado fin de semana, del 15 al 17 de junio, Velad y Orad celebró su Convivencia de fin de curso, a la que asistimos 21 de sus miembros. 
Ha sido un fin de semana muy provechoso en el que hemos pasado revista a todas las actividades realizadas durante el curso, haciendo la correspondiente evaluación y autocrítica para corregir las faltas cometidas y mejorar nuestro trabajo en el futuro. 
Hemos repasado también los estatutos y el reglamento de la Fraternidad para comprobar que estamos trabajando siguiendo las pautas que se recogen en estos documentos. 
La mayor parte del tiempo la hemos dedicado al diseño e implementación de los Retiros Espirituales y otras actividades que se  impartirán el próximo curso, que serán las siguientes:


OCTUBRE:
XXI Encuentro Diocesano de Oración. 20 de Octubre de 2012 - Lugar:  Campano, Chiclana (Cádiz)

NOVIEMBRE:
RETIRO ESPIRITUAL: Estar con Jesús para más amarle y seguirle (Del 8 al 10 de Noviembre de 2013)

DICIEMBRE:
Retiro de Adviento.  Sábado, 14 de Diciembre - Campamento (Cádiz) - Parroquia de la Inmaculada

ENERO:
RETIRO ESPIRITUAL: El Padrenuestro, hacer vida la oración de Jesús  (Del 24 al 26 de Enero de 2014)

FEBRERO:
RETIRO ESPIRITUAL: ¡Recibid el Espíritu Santo y viviréis! (Del 21 al 23 de Febrero de 2014)

MARZO:
RETIRO ESPIRITUAL: El camino de la contemplación y el silencio (Del 7 al 9 de Marzo de 2014)
Retiro de Cuaresma. Sábado, 15 de Marzo - Campamento (Cádiz) - Parroquia de la Inmaculada

ABRIL:
RETIRO ESPIRITUAL: María, inspiración y fuente de vida para los creyentes (Del 4 al 6 de Abril de 2014)
Ejercicios Espirituales (Del 29 de abril al 5 de Mayo de 2014)

JUNIO:
XIII JORNADA DE ESPIRITUALIDAD 14 de junio de 2014. Lugar pendiente de concretar.

Hemos tenido tiempo para disfrutar de la mutua compañía de los hermanos, avanzando en la mejora de las relaciones interpersonales que tan importantes y difíciles suelen ser. Por lo demás han sido unos días felices de convivencia en fraternidad trabajando con y para el Señor. 

domingo, 12 de mayo de 2013

Ejercicios Espirituales Las Moradas de santa Teresa

La primera semana de mayo se han celebrado en la Casa de Espiritualidad de santa María de las Mogarizas en Chiclana, los Ejercicios Espirituales que cada año organiza la Fraternidad Velad y Orad y que imparte el Padre Lázaro Albar.

Las Moradas de santa Teresa ha sido el itinerario espiritual elegido este año para estos Ejercicios Espirituales. Las siete moradas vienen a reproducir las siete etapas que debieron recorrer los discípulos de Jesús desde que fueron llamados por él hasta que volvieron a encontrarse tras su Resurrección, cuando fueron enviados a la misión.

Cada día de la semana los veinte asistentes hemos sido invitados a “visitar” y conocer una de las siete moradas guiados por los escritos de la santa y conducidos por la experta mano del padre Lázaro.

La actividad diaria ha sido sencilla en su estructura, pero rigurosa y exigente en el trabajo, siempre en un clima de total silencio. Cada día, después del desayuno hemos comenzado la jornada con una charla sobre cada una de las moradas, lo que nos ha ayudado a enmarcar el trabajo diario. El resto del día cada asistente lo ha distribuido libremente entre acompañar al Santísimo, que ha estado expuesto todo el tiempo, o pasear por los bellos parajes de esta casa de espiritualidad reflexionando sobre los textos de santa Teresa y una selección de textos bíblicos seleccionados. Sólo hemos interrumpido nuestra meditación para realizar la liturgia de las horas. El día lo hemos terminado con la celebración de la Eucaristía y después de la cena hemos dedicado un espacio para compartir lo vivido durante el día.

Han sido unos días de gran provecho espiritual. Ha habido una gran variedad de emociones y sentimientos vividos y compartidos, pero todos los asistentes coincidimos en señalar que ha sido un tiempo de Dios y que hemos salido de aquí fortalecidos en la fe y con una mayor conciencia de estar habitados y acompañados en lo profundo de nuestro ser por la Stma Trinidad y la Humanidad de Cristo.


domingo, 14 de abril de 2013

Comentario al Evangelio del tercer domingo de Pascua

Por Lázaro Albar Marin

Nuevamente el Resucitado quiere encender tu corazón. En la orilla del lago Tiberíades o en la orilla de tu vida Él se hace presente con una fuerza de amor irresistible. En la barca, que es la Iglesia, vamos todos. Cuando se hace de noche en nuestra vida, y nos atrevemos a pescar sin Él, no cogemos nada. Tantos esfuerzos inútiles, tanto trabajo apostólico sin fruto, nos han revelado que no se trata de “hacer" sino de “dejar hacer" a Jesús movidos por su Espíritu.
Es significativo que el evangelista Juan cite los nombres de cinco de los apóstoles. Los otros dos discípulos pueden ser muy bien, tú y alguien que te acompaña, porque el camino lo hacemos en fraternidad, desde la confianza del corazón, ayudándonos mutuamente. El individualismo y la autosuficiencia son contrarios al evangelio de nuestro Señor.
El discípulo amado gritó: «¡Es el Señor!». Quien se ha dejado amar por Dios, es capaz de amar, y cuando nuestro amor es muy grande somos capaces de reconocer a Jesús vivo y Resucitado. El amor reconoce su presencia en los pobres, los enfermos, los marginados y rechazados. El amor nos hace ver a Jesús presente entre nosotros y en nosotros.
Al amanecer de cada día ahí está Jesús resucitado, lleno de vida, para renovarte e infundirte su misma vida, para que puedas vivir y respirar un aire más puro, para que reinando en ti puedas hacer presente su Reino. Así de tu corazón brotará un manantial de vida espiritual para dar de beber a los sedientos. Y es que hay tanta hambre y tanta sed de felicidad, y sin embargo encuentras solo vacío interior, insatisfacción, angustia. El Señor puede colmar tu corazón y hacer que tu oscuridad se convierta en una luminosa luz.
Escuchar la voz de Jesús y obedecerle hace posible que en tu vida se produzca una pesca milagrosa. Con Él lo imposible se hace posible. El Señor sigue haciendo milagros, basta que le des tu corazón.
El pan y el pez, símbolo de la Eucaristía, es el Milagro de los milagros, donde el pan se convierte en su Cuerpo y el vino en su Sangre, para que comiendo y bebiendo de Él te transformes en el hombre nuevo o en la mujer nueva que ya sólo sabe vivir para amar.
Pero hay algo más, el Resucitado te lleva aparte, en su intimidad, cuando das espacio a la oración, como lo hizo con Pedro, y te susurra al oído: «¿me amas? ¿Me amas más que estos?». Necesitas mucho amor, porque es tanto el amor que el Señor te tiene, es tan grande el amor que necesitas para servir humildemente y convertir la tierra que pisas en cielo. Así construirás la Iglesia de Jesús, la Iglesia fraternidad, donde todos tienen cabida, todos son amados, y de modo especial los más pobres y los que más sufren, a los que puedes mostrar el corazón de Dios abriéndoles el tuyo. El amor todo lo transforma, todo lo resucita, todo lo enriquece. ¡Cristo resucitado, haz que sólo sepa amar con tu amor!

martes, 2 de abril de 2013

!!Qué resplandor más grande, tu Resurrección¡¡

QUÉ RESPLANDOR MÁS GRANDE,
TU RESURRECCIÓN

Entregaste tu vida, derramaste tu amor,
lo diste todo, te crucificaron y te mataron,
y eras el Hijo de Dios.

Te bajaron de la cruz, te pusieron en los brazos de tu Madre,
ya muerto, yacente, sin dolor,
tan sólo quedaba el dolor del alma de la Madre de Dios,
y de unos pocos discípulos dispersos y algunas mujeres
que siguieron tus pasos y derramaron lágrimas de mucho dolor,
¡Cuánto te quería María Magdalena,
cuánto te quería, mi Señor!

¡Qué Viernes Santo, de amor y dolor!
Se conmocionó el cielo y la tierra tembló,
todo quedó oscurecido ante la muerte de Dios,
te llevaron al sepulcro, te envolvieron en una sábana,
y allí tu cuerpo quedó, dormido estaba el silencio,
el Sábado quedó herido en mi corazón,
tremendo silencio, inmenso silencio, contemplación.

Ya alborea el día, amanece la nueva creación,
el Padre de la Misericordia escuchó el grito del Hijo,
envió a su Espíritu, tomó en sus brazos a su amado Hijo,
y lo resucitó, el sepulcro quedó vacío y se llenó de luz.

Dos seres luminosos, ángeles de Dios, guardaron la tumba,
esperando a las mujeres, discípulas del Maestro,
para anunciarles la buena noticia de parte de Dios:
¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?
No está aquí, ha resucitado,
id y anunciadlo.

Cristo está vivo, es la Resurrección y la Vida,
Cristo ha vencido al pecado y a la muerte,
ha llenado todo de luz con el Sol de su amor,
ya no hay tinieblas sino luz,
para los que aman al hombre y a la creación
sin olvidar el amor a Dios.

Los paisajes grises del invierno pasaron,
ahora ha llegado la primavera y el almendro está en flor,
hay posibilidades para el hombre de encontrar la salvación,
si abrieras tu corazón y todo tu ser a Dios,
verías al Resucitado en tu camino con su gracia y su perdón
para hacerte un hombre nuevo, un hombre de Dios.

Ya el almendro está en flor,
hay esperanza en tu vida y mucha ilusión,
porque Cristo ha resucitado para infundirte su amor
y llevarte al cielo con María nuestra Madre y nuestro Padre Dios.

Gracias Padre bueno, gracias por tu amor,
por haber resucitado a tu Hijo, a mi Maestro y Señor,
que la tierra se llena de gozo y el Universo de tu amor.

Gracias, Padre bueno, por la resurrección.

Lázaro Albar

Deja que abrace mi cruz: Viernes Santo

DEJA QUE ABRACE MI CRUZ

Con todo el dolor de mi alma
te veo crucificado, Cristo mío,
mis pecados clavados en tu carne,
estás desollado, maltratado.

No sé por qué, locura de mi egoísmo,
a veces inconsciente, ignorancia humana,
a veces movido por el instinto o la pasión,
siendo débil o desobedeciendo a Dios,
o por comodidad, el pecado de omisión.

Ante ti, locura de tu amor,
que no puedo contemplar tu mirada de dolor,
tus espinas clavadas y tu inmenso perdón.

Agacho la cabeza, escondo mi rostro ante tu rostro,
caigo abatido por el peso mis pecados,
oh dulce arrepentimiento, oh dulce conversión.

Se abrieron las puertas de la misericordia
en el sacramento del perdón,
caí de rodillas y Dios  Padre me abrazó.

La paz y la alegría visitó mi alma,
me siento nuevo gracias a mi Dios,
pero tú Cristo sigues crucificado,
dando tu vida porque es inmenso tu amor.

Señor, deja que abrace mi cruz abrazando la tuya,
pues no puedo seguirte si abandono mi cruz,
si la cruz es lo más difícil aceptar en la vida,
quiero  vivirla contigo, abrazado a ti, mi Salvador.

Sólo tú sabes el por qué de mi cruz,
cuánto peso y dolor,
a los pies de la cruz aprenderé a morir de amor.

Cargaré con mi cruz, herido de amor y dolor,
es el beso que tú me das para santificarme,
purificarme y así gloriarme, si es en algo,
que sea en tu cruz.

Y cantaré, gloria mía tu redención,
pero deja que abrace mi cruz abrazando la tuya,
para caer a tus pies, mi Señor.

Lázaro Albar