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sábado, 25 de febrero de 2017

ORACIÓN: Tú Cristo, compañero de camino.

 
TÚ, CRISTO,
COMPAÑERO DE CAMINO

Tú, Cristo, 
compañero del camino, mi Camino, 
que vives fuera de mí y dentro de mí, 
en el cielo ya glorioso y ensalzado, 
y en la tierra todavía crucificado 
en la angustia de los inmigrantes, 
en los enfermos desesperados, 
en los que se les ha arrancado el alma de la paz.

Tú, Cristo, 
compañero de camino, 
no me dejes solo, sin ti me moriría, 
contigo toco el cielo 
y curo las heridas de los corazones destrozados, 
contigo aunque atraviese las más oscuras oscuridades 
sé que me llevas de tu mano, 
aunque no encuentre sentido a muchas cosas, 
aunque no comprenda nada, 
aunque me encuentre en la punta de un precipicio, 
sé que no caeré al abismo, 
me lanzaré a los brazos del Padre 
y los ángeles vendrán para llevarme.

Tú, Cristo, 
compañero de camino,
hecho Pan para todos, alimento de Vida, 
que quieres vivir en mí 
para que me entregue a ti y a todos, 
en sacrificio de amor, 
como luz de las tinieblas y sal de la tierra de los corazones afligidos, llama de amor viva e incesante, fuego espiritual, 
tu Cuerpo enciende mi alma, 
tu Sangre limpia mis pecados y yo quedo transformado.

Tú, Cristo, 
compañero de camino, 
estás ahí para ser adorado, amado, venerado, 
te miro y tú me miras, 
te amo y tú me amas sin medida, 
como soy, sin condiciones, por puro amor, 
y yo aquí a tus pies para que me enseñes a amar, 
veo la inmensidad del mar y veo la inmensidad de tu amor, misericordia infinita entrañable, 
sin palabras, sin medida, siempre eres más.

Tú, Cristo, 
compañero de camino, 
solo sé decirte «cuenta conmigo», 
ahora y siempre. Amén.
(Pbro Lázaro Albar Marín)

ORACIÓN: Cristo de mi alma, vivo y muero en ti.


CRISTO DE MI ALMA,
VIVO Y MUERO EN TI

La verdes praderas son los paisajes de Dios, 
a veces nos lleva al desierto para purificarnos 
o nos carga con un pesada cruz para subir al Calvario, 
¡qué importa si vivimos con Cristo y morimos con Cristo!

Sí, mi Cristo, a veces roto en el corazón de mis hermanos, 
a veces me miras para decirme 
«vende todo lo que tienes y vente conmigo», 
a veces solo sé caer en adoración 
ante tu tierno Pan Eucarístico, 
y estar contigo horas y horas en silencio de amor, 
con el corazón encendido,
vivo y muero en ti.

¡Qué importa todo, si lo importante es estar contigo! 
A veces no sé caminar por la oscuridad, 
pero tú apareces para llevarme de tu mano, 
y qué fuerza interior encuentro, 
soy fuerte en mi debilidad, 
muero a mí para vivir en ti.

El amor es el secreto de nuestro encuentro, 
el amor es el secreto de la vida, 
pero el secreto escondido es que tú vives en mí, 
¡oh maravilloso secreto, exaltación de la gloria divina, 
Dios y hombre en mí!

Y así voy de un lugar a otro, 
la vida llena de sorpresas, 
pero todo es para madurar en santidad 
y la santidad es no poner obstáculo a que tú vivas en mí, 
si tú no vives en mí muero, 
si tú estás en mí toco el cielo, veo las estrellas, 
y el Sol de todo el cosmos y el universo 
eres tú resucitado, vivo, viviente, 
derramando gracias, misericordia y amor infinito.


¡Ay, Cristo de mi alma, no sé vivir sin ti, 
secreto escondido de amor, 
¿cuándo te conocerá esta incomprendida humanidad?,
¿cuándo te abrirá el corazón para irradiar la alegría de tu paz?

¡Sí, mi Cristo, tú eres el todo de mi amor! 
En ese todo abrazo al mundo y cada ser humano, 
a los íntimos y a los lejanos, 
como discípulo tuyo en la escuela de tu amor,
¡Cristo de mi alma, muero y vivo en ti! Amén.

( Pbro Lázaro Albar Marín)

PROXIMO RETIRO ESPIRITUAL: NACER A LA VIDA EN CRISTO




viernes, 27 de enero de 2017

PROXIMO RETIRO ESPIRITUAL: Ver, tocar y contemplar el misterio de Cristo a través del Icono.


RESEÑA RETIRO: Estar con Jesús para más amarle y seguirle




Los días 20 a 22 de enero la Fraternidad Velad y Orad se ha reunido en la Casa de Espiritualidad de Santa María de las Mogarizas para recibir el retiro de este mes Estar con Jesús, para más amarle y seguirle. Retiro inspirado en los Ejercicios Ignacianos donde se ha meditado sobre la vocación cristiana, la llamada, el seguimiento de Jesús, amar a Jesucristo y el envío a la misión. A veces podemos encerrarnos en nosotros mismos, en la oscuridad de nuestro sepulcro, pero hemos experimentados cómo el Señor Resucitado ha venido con su luz para traer un rayo de esperanza a fin de que vivamos como «Ciudadanos del Cielo» haciendo presente el Reino de Dios con nuestra vida. 


Un número de 25 personas, algunos por primera vez, nos hemos reunido para estar con Jesús, sentirnos acompañados por su Presencia Eucarística durante todo el día y parte de la noche, en un precioso gozo de estar amando al Amado. Algunas vidas machacadas por el sufrimiento han experimentado la alegría del encuentro con Cristo, se han llenado de esperanza, se han sentido amados, perdonados y con un nuevo ánimo para avanzar o iniciar un camino de fe. Algunos han venido después de haber participado en las Cenas Alpha, están incorporados a un Cenáculo y ahora han vivido una experiencia fuerte de Dios y de deseo de conversión. Doy gracias a Dios porque Él siempre viene a saciar nuestra sed, a llenar nuestro vacío, a colmarnos del amor más grande.

Lázaro Albar Marín